Al toro por los cuernos

Mi hermano solía decirme que no me preocupara por las cosas, que mejor me ocupara de ellas. Trato de poner su sabio consejo en acción cuando se me empiezan a salir de control deberes, pendientes, trabajo, niños, etc.

Llevo ya dos semanas de regreso al trabajo después de una larga espera de dos meses. He estado trabajando de forma muy intensa, tanto así que no he estado comiendo bien, he estado muy poco tiempo con mis hijos y mi Feli y además he estado de mal humor. Sin embargo hay cosas rescatables: no he dejado de brincar la cuerda al menos en la última semana y he resuelto varios problemas o intrincadas en el trabajo.

El motivo por el que he estado trabajando mucho es porque estamos iniciando un proyecto muy grande, del cual me hicieron parte importante de la coordinación y organización. Sin embargo, mi rol no ha sido nada claro desde un principio, y además mis proyectos anteriores continúan marchando. Es por eso que estuve metida en cosas que no me correspondían, para ayudar a solucionar problemas que de otra forma estaríamos ahora arrastrando.

Recuerdo un día que estaba enseñándole a mi estudiante de maestría cómo medir la diferencia de voltaje en cultivos celulares. Teníamos todo listo y preparado, pero a alguien más se le ocurrió tomar “prestado” mi equipo de medición y no me avisó. Ese día estaba un poco “enchilada” y sin más preámbulo fui directo a su oficina. Sin rodeos ni tono condescendiente, lo encaré. En ese momento, le enseñé a mi querida estudiante Chuxuan la expresión mexicana de “Al toro por los cuernos”. Me quedé arrepentida por haberme podido ver un poco con falta de tacto. Sin embargo, unos días después recibimos una caja de chocolates y un nota de “sorry”.

Chuxuan fue mi estudiante por casi un año y además de tener una relación profesional, también fuimos buenas amigas. Ella es de Guangzhou, en China y cada vez que no teníamos tantas ganas de hacer los experimentos o quedarnos hasta tarde haciendo los análisis, ella con su pronunciación muy sui géneris me decía: “Angiélica, al torou por los cuernous”.

Y ni modo, si no me puedo motivar a hacer ejercicio, lo único que me queda ahora es poner la ropa deportiva y mi cuerda en un cajón cerca de la puerta, de modo que no encuentre excusas para no hacerlo. Me estoy haciendo diario unos smoothies de lo más sanos y energetizantes y así aguantar bien el día. Los experimentos ya están más delineados y ya hice un buen esquema de calendario para todo el grupo, de esta forma se puede planear mejor la semana. Me llevé a Feli y a los niños al parque de las patinetas para darle rienda suelta a los nenes y a mí misma. Así, poco a poco las cosas se sienten más naturales y van proporcionando fortaleza 🙂

Y pues veo que así resuelvo los asuntos de forma más eficiente, con la premisa de mi brother y el reforzamiento que Chuxuan y yo aplicamos. Así que no me queda más opción que ocuparme y no preocuparme.

Y ustedes cómo le hacen?

About me

Un comentario en “Al toro por los cuernos

  1. Hola!
    Yo acostumbro tener las menos tareas posibles, así que acumulo poco. Me conlleva a varias consecuencias y el más terrible es el descuido a mi persona.
    Con la familia es muy sencillo limpio todo, todo una vez a la semana y hago pequeñeces entre semana. Desventaja, acabo agotada. Ventaja, no me distraigo mucho entre semana.
    La atención a mi hijo. Esa se ha afectado mucho ahora en tiempos de Covid. Los tiempos son difíciles para hacer una buena rutina en casa. Atiendo lo más que puedo cuando él regresa de la escuela, hacemos algo de tarea y le doy de comer; después pueden pasar algunas horas hasta que recuerdo que sigue despierto.
    Qué hago cuándo no me doy cuenta qué hace mi hijo? Trabajo. Yo sigo siendo Una persona que si le pagan 8 horas, las trabajo, aunque esté en casa y si estoy por terminar la actividad, puedo avanzar 1 o 2 horas más. Desventaja otra vez, cansancio y olvidarme del Mundo.
    Con mi pareja. Él se lleva el extra del día, nos vemos poco en el día y en la noche cenamos juntos y vemos una película o un juego de mesa. Tuvimos un periodo difícil el año pasado porque pasó por la crisis de los 50 y ahora que llegaron los años se le siente lijero, sin estrés y repercute para bien en la familia.
    En el trabajo ha funcionado por años, aunque ahora me absorben algunos proyectos más que otros, siempre me ha gustado mi trabajo y si de hacer un detalle se trata, para eso soy buena y puedo pulirlo, lo malo es que me involucran más y más en decisiones y controles. Qué obtengo? Mayor desgaste al mismo precio por hora. Me estanco en funciones que son de otro rol y ahora que estoy exponiendo que no tengo tiempo para hacer esas activididades. Se empiezan a preguntar quién las va a hacer? Así que tengo al toro por los cuernos y aunque quiere dar patadas, sólo pueden exigir lo que es mi obligación.
    Para todos siempre habrá tiempo y tengo que saber cuál es mi tiempo. Me veo en el espejo y estoy a punto de agarrarme por los cuernos.

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