Shock térmico a la Wim Hof en mi tina nueva.

Desde hace tiempo tengo muchas ganas de una tina para echarme a relajar, y si eso no se puede, al menos para darme unos choques térmicos y así activar mi sistema circulatorio y de paso algunas cascadas anti-inflamatorias. Este miércoles por fin se me cumplió el sueño. Mejor dicho, mi querido Feliciano me hizo miSigue leyendo «Shock térmico a la Wim Hof en mi tina nueva.»

Estoy de regreso después de una odisea con HIV y COVID-19.

Dos días después de que me entraron gotas de células de un paciente con HIV en el ojo, también me dio COVID-19. Sí, me llovió sobre mojado. Entre el tratamiento profiláctico contra VIH, los síntomas de COVID-19 y el estrés que todo ocasionó, perdí cinco kilos en una sola semana. Para acabarla de amolar, meSigue leyendo «Estoy de regreso después de una odisea con HIV y COVID-19.»

células y virus brincando al ojo

Ayer estaba trabajando en el laboratorio aislando leucocitos de muestras de sangre de pacientes que recibieron la vacuna contra Covid19. Recibimos tantas muestras, que la campana de flujo en la que trabajamos se llenó de muestras y el espacio para poder trabajar adecuadamente estaba reducido. Casi al terminar de preparar las muestras, me cayó unaSigue leyendo «células y virus brincando al ojo»

DANDO UN PASO ATRÁS & STOCKBROT de pascua

Cuando se está avanzando y metiéndose más al fondo de las cosas, hace sentido dar un paso atrás y re-evaluar el asunto o el problema para tener una perspectiva más amplia y después poder ir de nuevo y con todo a la meta. No solamente en la guerra, en el trabajo o en el amor,Sigue leyendo «DANDO UN PASO ATRÁS & STOCKBROT de pascua»

Al toro por los cuernos

Mi hermano solía decirme que no me preocupara por las cosas, que mejor me ocupara de ellas. Trato de poner su sabio consejo en acción cuando se me empiezan a salir de control deberes, pendientes, trabajo, niños, etc. Llevo ya dos semanas de regreso al trabajo después de una larga espera de dos meses. HeSigue leyendo «Al toro por los cuernos»

De Kondo al laboratorio

Nuevamente apliqué el método y arte de ordenar. Qué bien siento cada vez que lo aplico, sea en la casa, en mi habitación o en mi propio laboratorio. Esta semana regresé a trabajar después de varias semanas de estar bajo estrés y ansiedad por la incertidumbre del futuro. No tenía ganas de regresar, quería renunciarSigue leyendo «De Kondo al laboratorio»

El tiempo es eso que se va y no vuelve.

A veces se nos pasa el día volando y sentimos que no hicimos nada. Sin embargo, hacer una recapitulación de al menos cinco eventos que nos pasaron durante el día sirve para apreciar si perdimos el tiempo o no. Para darle más valor a lo que se hace durante el día, también vale la penaSigue leyendo «El tiempo es eso que se va y no vuelve.»

De regreso a las andadas en el laboratorio

Una amiga investigadora preguntaba en su página* «¿Para ti, qué significa ser científica o científico?». Y lo único que se me ocurrió contestar fue que significa ser libre. Estos días me he quedado pensando en su pregunta y sorprendentemente sigo contestando y reafirmando lo mismo, siendo científica me siento libre. Siento que tengo la libertadSigue leyendo «De regreso a las andadas en el laboratorio»

De Marie Kondo a Toulouse-Lautrec

Cuando tienes la cabeza vuelta una telaraña y sientes que estás entre estancamiento y parálisis mental, sirve de mucho ordenar. Ordenar lo que sea, la cocina, la habitación, tus libros, o hasta los cubiertos en el cajón. Limpiar da la sensación de cumplir con algo, de lograr algo, y aunque no se termine de limpiar,Sigue leyendo «De Marie Kondo a Toulouse-Lautrec»

Baño de torero

No sólo en Escandinavia, sino ahora también Alemania ha tenido los estragos de las olas gélidas. En las últimas tres semanas hemos estado entre -5 y -13 grados centígrados y sumergidos en toneladas de nieve. El paisaje es espectacular, los jardines, los pinos, las casas de cuentos y todos los caminos cubiertos de una blanca,Sigue leyendo «Baño de torero»

Recuerdos del bosque

Celebración de nuestro XV aniversario Por 6 días nos dimos una escapada de la ciudad y de la realidad. Nos montamos al auto lleno de chamarras, ropa térmica, cascos, gorros, galletas y una guitarra con todo y su estuche que pesa el doble de la guitarra. Los pequeñines aguantaron muy bien el camino de 3Sigue leyendo «Recuerdos del bosque»