A ver quién me desmiente al decir que unas buenas helodias nunca caen mal.
Al mal tiempo darle prisa, y aunque el frío no es un mal tiempo, no es necesario darle prisa, excepto cuando se tiene la necesidad de experimentar ese choque térmico que trasciende en la vida misma. Esa extraña sensación inmediatamente saliendo del agua helada de convertirte en una persona más feliz, y claro que sí, más sana.
Enfrentar grandes retos es un constituyente natural de la vida durante su transcurso. ¿Porqué no entonces ejercitar la capacidad de enfrentarnos a grandes retos, mediante algo previamente calculado y planeado? Y con esta visión les traigo una consideración para que la pongan en la mesa de la reflexión: Enfrentarnos de forma deliberada o voluntaria a condiciones extremas, pero bajo lineamientos de seguridad, siempre nos traerá la tranquilidad he haber enfrentado esos grandes retos, ya sean miedos, preocupaciones o simplemente obstáculos que se encuentran fundamentalmente en la mente.
Y lo que pasa al entrar a una tina con hielos es precisamente un gran desafío, una exposición deliberada a un choque térmico donde experimentaremos sensaciones a las que no estamos acostumbrados ni que suelen ser sensaciones gratas, sino todo lo contrario. Al principio se sentirá un choque no solo térmico, sino muy psicológico y fisiológico. Pero una vez que nos comenzamos a adaptar a las nuevas condiciones en las que se sumerge nuestro cuerpo, es decir entre 0 y 4°C, notaremos lo capaz que nuestro cuerpo puede ser si le brindamos esa chispa de la voluntad y del valor. Enfrentando un reto de esta magnitud te abre el camino para enfrentar retos más grandes o más importantes para uno mismo de acuerdo a las propias referencias. Te lo aseguro.
Este domingo 4 de febrero en la CDMX, ven conmigo y mi equipo de Inmersiones Helodias a experimentar este reto enorme y gratificante que te permitirá ver la vida con otro filtro, uno que te permitirá apreciar el gran valor que tienes guardado y que florecerá ante tus siguientes desafíos.
Te dejo la página donde te puedes registrar y leer más sobre el taller. Te aseguro que no te arrepentirás de haberlo experimentado. Al contrario, si no lo haces, de esto sí que te puedes arrepentir ;-). Muaaaajajaaaaaa 🧛🏻♀️
En nuestras redes también puedes seguir los talleres que ya hemos hecho y te podrás dar una impresión de las Helodias que diseñamos con cariño para ustedes. 🙂
Si hay algo que aprendí estando en Europa por tanto tiempo, fue la importancia del balance vida-trabajo. Y en esa búsqueda, me encontré con la naturaleza que me expresaba a gritos que ahí había algo para «apaciguarme».
Con haber experimentado Covid19 en varias ocasiones, una de ellas con intensidad moderada-severa, y desarrollando después secuelas de la enfermedad, conocidas como Long Covid, mi vida cambió. La carga laboral, familiar y personal llegaron a un grado insostenible por el estrés combinado con la debilidad física por la convalecencia.
Por cuestiones azarosas, encontré algo que me hizo revivir, me revitalizó y, como diría Èmile Zola, también me regresó la alegría de vivir. Y ese algo fue un manantial de juventud y una fuente de felicidad inmesurable e indescriptible:
Sumergirme en agua fría fue la sanación de casi todos mis males.
Y es que aunque no lo crean, el choque térmico que se experimenta al meterse a un lago congelado, donde tienes que cavar un hoyo con hacha, y pasar de una temperatura cómoda estando envuelta en una chamarra de lana, a darte un chapuzón a 0 grados centígrados, es algo para reflexionar. No solo por los efectos fisiológicos que ocurren en el organismo, sino también por la prueba mental que implica superar un reto de esa magnitud. Un reto no impuesto (espero que la gran mayoría de veces), sino deliberado. Un reto personal donde nadie te obliga a hacer algo así, sino que lo haces por los beneficios que puede representar esto en tu vida.
Algunos de los beneficios sugeridos y otros documentados, incluyen:
Fortalecimiento del sistema inmunológico: Exponerse al frío extremo de manera controlada puede estimular el sistema inmune, lo que potencialmente te hace más resistente a enfermedades.
Mejora la circulación sanguínea: El choque de agua fría puede aumentar la circulación de la sangre, lo que puede tener efectos positivos en la salud cardiovascular.
Reducción del estrés: Las inmersiones en agua fría pueden liberar endorfinas y reducir los niveles de estrés, lo que contribuye a una sensación general de bienestar.
Aumento de la energía y la vitalidad: La exposición al frío puede mejorar la energía y la vitalidad al aumentar la actividad metabólica y mejorar la oxigenación del cuerpo.
Mejora de la piel y el cabello: El agua fría puede ayudar a mejorar la apariencia de la piel y el cabello al estimular la circulación sanguínea y cerrar los poros de la piel.
Reducción de la inflamación: Algunas personas utilizan baños de agua fría como una forma de reducir la inflamación y aliviar el dolor en condiciones como la artritis.
Aumento de la resistencia al frío: La exposición regular al frío puede ayudar a que el cuerpo se adapte mejor a las bajas temperaturas, lo que puede ser beneficioso en climas fríos. Después de hacer inmersiones frías de forma continua, ya no vuelves a experimentar el frío como lo conoces.
Mejora de la calidad del sueño: Algunas personas encuentran que las inmersiones en agua fría pueden ayudarles a conciliar el sueño más fácilmente y mejorar la calidad del descanso.
Ya desde antes de regresar a la CDMX, tenía un ferviente deseo de realizar talleres en forma de experiencias para que otros lo experimentaran y entendieran en «carne propia» la felicidady paz mentalque pueden ocasionar estas inmersiones, entre todos los demás beneficios físicos y fisiológicos.
Y no es, sino hasta ahora, que pude concretar tal proyecto. Y por fin quedó aterrizado y planeado el taller de inmersiones HELODIAS en la CDMX. Así que, aquí les comparto la nueva página de mi equipo, quienestrataremos de acercarles a experimentar estas situaciones desafiantes que pueden cambiar por completo la forma de ver y enfrentar los obstáculos que se nos ponen en ese camino sinuoso llamado vida.
Aquí el lanzamiento de una página hecha con mucho cariño para ustedes:
Espero que les guste y que me manden su feedback, ya saben que lo aprecio. Y también agradeceré si pueden compartir la página. Y por supuesto me encantará verlos en uno de los talleres. 💙💙💙🧊🧊🧊☄️💥🥰
Temas tan desgarradores como las desapariciones forzadas en México, las costureras mexicanas víctimas de un sistema sepultadas tras sismos, y el reconocimiento de elementos que componen la cultura e identidad de los pueblos indígenas fueron la encrucijada del evento. Ahora, imaginen estos temas acompañados, vestidos e ilustrados finamente por música, pintura, poesía, reflexión… ¡Vaya grosso evento!
Ver la sensatez, furia, lucha, convicción y calidad artística de las protagonistas, dirigidas por la grandiosa y generosa maestra ANILÚ CRUZ, genera admiración por esas tres valientes mujeres que pisaron e incendiaron el escenario, dejándonos al público con varios nudos en la garganta y en el corazón, e inspirándonos a seguir luchando por un mundo más justo y grato.
Ellas son:
Palmira Hernández Chávez, Saray Hernández Chávez
& Hannah Leví Espíndola Cruz.
Saray Hernández ChávezHannah Leví EspíndolaPalmira Hernández Chávez
Estas Voces de Esperanza son muy jóvenes y ya nos dan muestra del México que se viene si es dirigido por chicas de gran talento y calidad artística, como ellas. Me quedé boquiabierta por su performance, cada una con su propio estilo, contenido e ideología que cuando pisaron escenario al unísono, crearon una llama de ese fuego que hace arder por dentro y por fuera. Gracias por la dosis de entrega, de adrenalina, de reflexión, de información, de humanismo, de sororidad y de solidaridad. Ellas son ejemplo de un buen presente y de un mejor porvenir.
¡Que viva la Casa Común, y otros Centros Culturales, que fungen como nido para la gestión y autogestión de proyectos artísticos, sociales y filantrópicos!
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Qué lujo poder tener todo lo que dice el título en un mismo lugar: La Casa Común.
Primera parte.
Un lugar no solo de pura buena onda, sino también de profesionalismo, amistad, entrega, cultura, juego, arte, humanismo, reflexión y algo de rock’n rol. Lo único que me haría falta, sería una tina con hielos, un chapuzón grupal, y listo: la felicidad en su máxima expresión.
Y aún sin los hielos, mis sábados son ahora uno de los días más esperados de la semana: ir a la Casa Común y luego pachanguear con la familia o amigos. Aquí una breve reseña de lo que fue este sábado en ese cuasi-santuario de alegría y buena vibra, para que se den una idea de lo que se están perdiendo si no han visitado el Centro Cultural La Casa Común. https://www.facebook.com/CCLaCasaComun
-> Mientras los Chikis ejercitan los dedos, las manos y el cerebro aprendiendo a tocar el piano y la batería, Feli refresca su teoría de la música tocando la guitarra en su grupo, y yo aprendo siempre algo nuevo en mi clase de bajo. Por fin tengo mi propio bajo, uno electroacústico del que me enamoré en el instante en que lo vi colgado en la tienda Veerkamp del Centro de la Ciudad. Así que, este sábado llegué a clase estrenando mi bajo, y para mi fortuna, el director de la Casa, el buen Robert Chávez le dio una remojada a su estilo con un profundo sentimiento musical.
El directorazo Robert Chávez dándole el «remojón» al nuevo bajo de bajos ❤
Mi clase con Luis fue para revisar unas partituras que contienen un montón de corcheas y semicorcheas, que tengo que captar bien para poder tocar mi rola secreta. Al final de la clase, mi bajo tuvo un segundo remojón de los buenos: el profe Luis y sus cruces de cuerdas con séptimas y octavas… Digamos que tuve un concierto con solo de bajo sólo para mí 🙂
Durante la pausa, me fui con Feli al local de garnachas que está enfrente de la escuela. Esta vez no teníamos hambre, solo necesitábamos un café de olla. Nuestra plática fue sobre la necesidad de ajustar nuestros instrumentos; Robert dijo al tocar mi bajo que le convendría una buena “octaveada”, y Feli piensa que su guitarra también se beneficiaría de un ajuste. Y para estos fines, ya sabemos quién es el experto en ajustar instrumentos de cuerdas, el guitarrista Omar, que también resulta ser el profe de Feli. En la Casa Común, puro win-win.
La siguiente fue una clase magistral, de esas clases que se te presentan pocas veces en la vida. Lecciones donde el o la profe dan vida a su tema de enseñanza, donde muestran pasión y regocijo al enseñar y al desear que los pupilos de verdad aprendan. El director, el buen Robert, nos da clases de solfeo básico a mí y a otros 5 alumnos una vez al mes. En la clase de Robert, además de música, también movemos el bote, despertamos y sacudimos los dos hemisferios cerebrales, reímos y aprendemos con varios datos curiosos de la música. La primera clase nos paró para marcar ritmos con diferentes partes del cuerpo: un chasquido con la lengua cada redonda, un pisotón por cada blanca y una palmada cada negra. Él nos dirigía. Al final, teníamos una pachanga rítmica y armónica, pero a veces disrítmica y descoordinada, que de cierta forma asimilaba un ritual con danzas polinesias al ritmo de la disonancia… pero con alegría. También Robert nos ha explicado los componentes de escalas mayores y menores no solo en la teoría, sino también de forma pragmática. Con su teclado nos toca cumbia, rock, música clásica, bachatas, baladas, etc. Esto no solamente para ejemplificarnos cómo suenan las escalas mayores y menores, sino también para darle más sabor, consistencia y dinámica a la clase. Con clases así, sales del aula entre bailando, cantando y cacaraqueando. Siempre con una sonrisa de iluminación y de motivación.
Los profes de profes. Dando clase frente al grupo, el Director Robert Chávez y el Prof. Ramón Hernández.
Mis compañeros de clase están entre los 10 y 20 años de edad. En el salón tenemos bancas de escuela primaria, de ésas que tienen paleta y bandeja abajo para guardar libros. A penas quepo en ellas, así que a mis 40´s doy un poco de sabor a la curva normal de Gauss, haciendo que la distribución de edades tenga cola. Pero eso no importa, en la Casa Común no hay edades, solo hay individuos con ganas de aprender y de enseñar.
Las otras tres clases mensuales de solfeo las da el Profe Ramón Hernández, un cellista zurdo que hace vibrar al público y a sus alumnos. A estos últimos al momento de hacer sus trazos en el pizarrón para que comprendamos mejor las unidades rítmicas y las podamos ejecutar en ejercicios tipo examen que nos hace durante la clase. Con Ramón aprendes porque aprendes, teoría y práctica son una sola cosa en su clase, aprendes haciendo. ¡Cómo no arrancar bien el fin de semana de esa forma!
La segunda parte de este post continúa en «Voces de Esperanza».
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El primer paso para superar cualquier desafío es creer que es posible.
#Ajolotito 5K 2023
Hace 6 meses mi amiga Dunya nos antojó a participar en una carrera de 5 km. Por ese entonces, Eli Dun y yo estábamos un poco bajas de ánimos y con el estrés al tope. Dun propuso la carrera para motivarnos a movilizar la musculatura, el esqueleto y los neurotransmisores que daban lugar a nuestros pensamientos. Eso nos haría sentir mejor y supondría un nuevo proyecto en equipo. Y así fue. Sin pensarlo más, nos registramos y cada una entrenó a su ritmo desde su propia trinchera: Ciudad de México, Sonora y Estocolmo . Mi mamá y mi hermana también le entraron. Esa ilusión se sintió muy bien durante estos meses. Correr y echar relajo juntas.
Nos cacharon en pleno sprint. Es que dijeron «Ésas dos traen todo el FUUUAAA». Foto tomada de MX-Race.
Fui con toda la actitud de echar porras, brincar, cantar, chismorrear con amigas, ah y de paso correr. Pero para mi sorpresa, fue una carrera muy callada, casi nadie platicaba. Sería por la hora, por la desmañada de la mayoría, o por la falta de una buena dosis de vitamina «T»; el caso es que casi no hubo relajo como lo que experimenté en Suecia durante la primavera, en la Vårruset de Estocolmo. A pesar de la contradicción, ¡ en Suecia sí que había algarabía! De igual forma, nos divertimos a lo grande, cazando el amanecer en el periférico para llegar a la cita, respirando aire fresco, un cielo azul majestuoso, paisajes verdes muy frondosos en medio del bosque de Chapultepec, pasando por el Lago, la Rueda de la fortuna, la Montaña Rusa y la Fuente de Xochipilli. Un lujo, de verdad fue un lujo estar en esa carrera.
Mi motivo real para correr fue pasarla la mar de bien con mis queridas, sudar la gota gorda y de paso reforzar la ideología de que la confianza y la determinación son fundamentales para enfrentar y superar los desafíos que se nos presentan.
Varias cuestiones de logística, ¿taxi o auto? ¿llegar juntas o separadas? ¿dónde nos vemos? Hasta eso se disfruta en equipo. La noche anterior no pudimos dormir bien, cada una pensando sus propios obstáculos, sus propias organizaciones, sus propios miedos y emociones. Mi gran pavor era que no sonara la alarma a tiempo y que me ganara la diuresis por mi café matutino. Pero sin mi café de la mañana, no pienso; luego entonces, no existo.
Saliendo en taxi a las 5:30 am de casa, nos tocó ver la imponente bandera de México izando a nuestro lado, disfrutar la calma de una ciudad que exhala vida, alegría y caos. Con voz aún ronca por la hora, hablábamos de tips para no morir en el intento. Fer, el amigo de Auris nos acompañó estoicamente al ruedo. Nos echó porras, animó el ambiente y trajo sonrisas y risas durante toda la travesía. Digan ustedes si esos son o no buenos amigos.
Eli, como buena médica precavida, se fue una semana antes a probar cuánto tiempo hacía para los 5k. Se tomó la ruta Tlatelolco-Basílica en una pista para corredores. La ventaja o desventaja, es que esta pista pasa por semáforos, siendo necesario hacer pausas. Nuestra amiga Dun, quien convocó, lamentablemente no pudo asistir, pero ya lo haremos juntas para alguna carrera alrededor del Día de Muertos. Quedamos que para entrenar la próxima vez, lo haremos juntas en la ruta de Eli, Tlatelolco-Basílica, aprovechando las pausas de los semáforos para descansar las rodillas, y de paso, aprovecharemos para ir a limpiar nuestros pecados… 😜😅
Mi mother me deslumbró con su compromiso y el cariño que le puso a su preparación todo el tiempo. Diario se levantaba a las 5 am para correr media hora en la caminadora. Terminando se iba a preparar para el día, a las 7 bajaba ya almidonada y compuesta para preparar desayunos, estar con los chikis un rato y así se la seguía todo el día con buena actitud y energía. Después de la carrera, solamente descansó ayer y hoy reinició de nuevo sus entrenamientos. Esto de ejercitarse lo toma como parte de su cuidado personal, su salud física y mental. Es parte de su rutina permanente, no solo para una ocasión. Mother, eres ejemplo digno de firmeza, empeño y voluntad.
Auris es un saco de músculos, encanto y chispa cognitiva. Como buena entrenadora física, se preparó física y mentalmente para competir. Sin embargo, estaba lastimada desde hacía un par de semanas de la cadera, ya pesar de eso, pisó fuerte su acelerador y dio lo mejor que pudo. Auris corrió como toda una pieza refinada de artillería. A toda velocidad, creó ráfagas imponentes que empujaban a cualquiera que estaba en su camino. A paso firme y veloz, dejando sus huellas en el asfalto, Auris llegó en el décimo lugar en una carrera de 3000 corredores. ¡ Felicidades Auris, ahora que te compongas de la cadera, directo al Medio Maratón de Boston!
Eli también sorprendió con su entrega el día de la competencia. La noche anterior se fue a una fiestota y el día de la carrera, a pesar del agotamiento físico y desgaste del bueno, llegó bien puesta y dispuesta a la carrera. Con una que otra ojera, Eli fue una bala entre la multitud. ¡ Nos adelantó a paso veloz y firme por unos 7-8 minutos a mi mamá y a mí! Eso de ir de Tlatelolco a la Basílica ha de tener un componente importante para limpiar y reanimar el cuerpo y espíritu. 😜
Y yo, entre azul y buenas noches con mi entrenamiento, también llegué a la meta sin mayor problema, excepto las rodillas haciendo de las suyas con sus engranajes fallando. Y es que, aunque mi motivación no era competir, sino correr y disfrutar, aún para eso se necesita buena preparación. Llevaba mes y medio corriendo en promedio cada segundo día, pero en realidad no llevé una disciplina como mi mamá. De 3000 participantes, yo llegué más o menos en el lugar 4500 😂. Pero en nivel de diversión alcanzado, quizá me llevé el 1er lugar. Me hizo falta la presencia de mi querida Dun para poder sellar el evento con esa dosis de alegría máxima. Estoy segura de que allá en su tierra, ella sonreía con nosotras en esos momentos. La próxima será la buena con el equipo completo.
Sonaré repetitiva, pero México me hace bien. Ojalá ustedes también estén ejercitando su cuerpo y mente como mejor se les facilite. Y en una de ésas, nos juntamos en una carrera alrededor del Día de Muertos. Y de esta forma, le echamos más salsa, bulla y jolgorio del que me gusta, en equipo. ¿Quién dijo «YO»?
Mi actividad como investigadora científica la he moldeado de acuerdo a lo establecido, a lo que comúnmente se conoce. Trabajo estable y oficial de 40 horas a la semana, sin embargo me llevo trabajo a la casa y ejecuto lo que quedó pendiente después de que se duermen mis hijos, en fines de semana y varias veces en días festivos. Así era, ya no.
Después de unas buenas vacaciones uno está con mejor ánimo, energía y si no es así, al menos la batería está bien recargada para seguir realizando el trabajo que realizamos. Muchas veces también pasa que necesitamos vacaciones de las vacaciones para poder reincorporarnos a la cotidianeidad.
En mi caso, hubo un disbalance entre la demanda y la oferta, es decir, entre lo que trabajaba en mis dos plazas a tiempo completo (en el Instituto de investigación y en mi casa con los hijos), y el tiempo que descansaba. Ya no me era posible descansar, la mente siempre estaba llena de pendientes, preocupaciones, planes, exigencias, requisitos, etc. Hasta que mi olla exprés de salud mental explotó. Y que la salud mental se deteriore es algo drástico porque puede ser un proceso irreversible.
Aún tengo algunas colaboraciones científicas con colegas, trabajos en revisión, y varios proyectos en la lista de espera. Tengo otros proyectos en mente y también nuevas ideas, sueños e ilusiones. Pero para que todo esto pueda ser posible, tuve y tengo que hacer una pausa de mi trabajo como investigadora en una Institución demandante, necesitaba un descanso para volver a ponerle combustible a mi tanque que no solo estaba vacío, sino que empezaba a descomponer toda la maquinaria. Y me alegro de haber tomado esta decisión de darme un tiempo, ya que trabajé demasiado que me olvidé de vivir. Y por ahí no debe ir la cosa.
Y no es necesario moverse de ciudad, de país o de profesión. Con tomarse conscientemente tiempo para uno mismo es suficiente para mejorar su propia calidad de vida. No siempre es fácil, lo que más se dificulta es tomar decisiones y hacer los cambios necesarios en los hábitos cotidianos. Yo sigo en ese proceso y aún no alcanzo la meta. El descanso de la rutina también permite potencializar la chispa, la creatividad, adquirir nuevos conocimientos, nuevas experiencias, conocer nuevos lugares, conocer otras formas de felicidad… en resumen, te permite regresar mejor a cualquier lugar a donde tengas que regresar o a cualquier lugar donde quieras empezar de nuevo.
Pero hablar sobre los problemas y encontrarle soluciones que estemos en la disposición y capacidad de aplicar, seguro facilitará el camino.
Para ustedes que trabajan, ya sea en casa o fuera de ella, con remuneración o no, les tengo una lista de citas relacionadas con el descanso y la actividad laboral o profesional. Me gustará saber con cuál se identifican más y qué hacen para mantener ese balance «oferta – demanda» en su propia existencia.
El descanso es la clave que desbloquea la productividad y la creatividad en el trabajo.» – Alex Pang
«Descansar bien es una inversión en la productividad.» – Anne Wilson Schaef
«El descanso no es una recompensa por el trabajo duro, es una parte esencial del proceso.» – Desconocido
«El descanso profesional no es un lujo, es una necesidad. Nos permite recargarnos y dar lo mejor de nosotros en el trabajo.» – Cesar Chavez
«El descanso es una parte importante del trabajo, y no un signo de pereza.» – John Lubbock
«Nuestra fatiga es frecuentemente causada no por el trabajo que hicimos, sino por el trabajo que no hicimos.» – Eric Hoffer
«El descanso adecuado es esencial para mantener un alto nivel de rendimiento en cualquier profesión.» – James Loehr
«No trabajes tanto que te olvides de vivir.» – Dolly Parton
«El descanso es la salsa de la vida laboral.» – Unknown
«El descanso regular y la renovación son claves para el éxito a largo plazo en cualquier carrera.» – James Clear
El mejor pasatiempo es aquel que te permite descubrir algo nuevo cada vez que lo practicas.
Desde que estoy en México, me despierto a las 6 am sin necesidad del despertador. Y no es por los gallos y la algarabía del lugar, sino por la falta de estrés al que estaba acostumbrada. Antes era el ritmo acelerado para cumplir metas establecidas e inamovibles: levantarme temprano para preparar desayunos, ropa para mí y los Chikis, preparar el día de trabajo, dejar a los Chikis en la escuela, ir a echarme un chapuzón helado al lago, regresar casi volando a casa para calentarme y prepararme para ir al trabajo, hacer experimentos en el laboratorio, analizar datos, escribir grants para financiar proyectos científicos, salir corriendo a recoger a los Chikis a la escuela, correr de un lado para otro con llevarlos a sus actividades, regresar a cenar, preparar para el día siguiente, etc. Nada del otro mundo, algo muy común en la sociedad: vivir de forma acelerada, dejándonos sin tiempo, ni ganas, ni energía para dedicarnos de forma más consciente y bien pensada a uno mismo.
Ahora, las responsabilidades son diferentes, pero no por eso menos importantes. Al contrario, creo que Feli y y nos metimos en menudo lío: home schooling o escuela en casa, donde el plan de estudio lo elaboramos nosotros mismos, basados en los currículos escolares de Alemania, México, y también metiéndole un poco del método sueco. No ha sido tan fácil pasar del papel de madre/padre, al de maestra/maestro. La escuela en casa lleva ya 3 semanas y hasta ahora parece que la cosa no pinta tan mal.
La parte de la socialización con otros niños la cubrimos con llevarlos a actividades deportivas en un Pilares durante la semana, y a una escuela sensacional los sábados donde aprenden música, pintura, danza y artes. Se trata de una escuela filantrópica, cuya visión es acercar las bellas artes a los niños y niñas de forma «inclusiva, no privativa ni excluyente, sino compartida desde la integralidad, el bienestar y la convivencia.» Estar en el Centro Cultural La casa Común, con su gente, se siente como estar en un lugar mágico por el ambiente, la gente comprometida y la pasión que tienen por el proyecto. El programa cultural que ofrecen, la amabilidad y fraternidad de su director y de todo el cuerpo profesorado, hacen de este Centro una mina de oro. Dénse la oportunidad de aprender a tocar un instrumento nuevo, o de pintar, o de bailar. Ya sea en este Centro o por su cuenta propia, aprender algo nuevo -y mejor aún si se trata del as bellas artes- nunca será un estorbo. El sábado pasado hubo un concierto de trova y música de protesta con el cantautor Noé Amezcua… No se imaginan la piel de gallina y los sentimientos a flor de piel por sus interpretaciones y sus composiciones. Aquí les dejo el link del Centro Cultural La Casa Común y el concierto de Noé también ahí lo encuentran: https://www.facebook.com/CCLaCasaComun
¿Recuerdan aquella persona que en cuestiones de música siempre ha tenido dos manos izquierdas y un único hemisferio cerebral? Sí, yo mera. Bueno, hasta yo estoy aprendiendo por fin música! Durante mi infancia tuve muchas clases de música, ya fueran particulares o en la primaria y secundaria, principalmente flauta y piano. En la adolescencia empecé a tocar la batería, y en la adultez el violín. Pero ningún instrumento dominé, ni aprendí bien sobre teoría musical. Y no es que no tenga la capacidad de aprender, lo que me hacía falta era la motivación y buenos profes. Ahora estoy en la Casa Común aprendiendo de solfeo y a tocar el bajo: teoría y práctica. Los profes son sensacionales. Y el asunto con el bajo me está encantando!!! Ya si lo aprendo a tocar bien o no, eso ya es otra cosa, pero por lo pronto ya me fui ayer a Eusica, una tienda padrísima que me recomendó mi profe Luis Tinajero para echar ojo a los diferentes tipos de bajos y saber cómo se siente tocar uno eléctrico vs uno electroacústico. Luis también me dio todo un repertorio de ventajas y desventajas de cada uno para poder elegir de forma más informada. Gracias profe! Me decidí por el Fender 🙂
En la tienda Eusica te la pasas como si estuvieras en estudios con tus bandas de rock favoritas.
En las noches, cuando los Chikis ya están en la cama, Feli ensaya con su guitarra y yo con el bajo. Él me ayuda con la teoría y con algo de práctica. Axo se interesa por la batería y Coyo por el piano. Y ya tenemos nombre para la banda. ¿Quieren saber? Entonces no se pierdan el próximo post de este blog.
No se crean, no hago esas payasadas de dejar en suspenso… :-p
La banda en formación se llama:
Los merolicos del rock’n roll
😎🤘🏽😂
Ya luego los invitamos al tour 2024 😆.
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A veces tenemos que tocar fondo antes de descubrir cómo disfrutar realmente la vida.
Michael Palmer, médico y novelista norteamericano.
Después de vivir 15 años en Europa, estoy de vuelta en México haciendo algo más que vacacionar. Estuve 5 años en Alemania, 5 en Austria y 5 en Suecia. En México ya pasaron más de 5 semanas, y no sé si nos quedaremos 5 meses o 5 años. No crean que me caso con los números, mera coincidencia.
Después de un período de burn-out y depresión, tomé decisiones radicales en mi vida. No estamos aquí para sufrir ni para perder el tiempo, estamos aquí en esta vida para adecuarnos y disfrutarla, para ayudar a otros, para aprender, para enseñar lo poco o mucho que podamos. Estamos aquí para enfrentar retos y superarlos, para hacer cambios, para mejorar y tratar de perfeccionar nuestras vidas. Estamos aquí para vivir y evolucionar como más nos guste.
Lo que no nos mata, nos hace más fuertes. Y si lo que nos da felicidad lo seguimos buscando o manteniendo, estaremos destinados a no sufrir.
A pesar de lo que he vivido y experimentado en Europa, puedo decir que la calidad de vida, más allá de buenos sistemas de salud, sociales, económicos, etc., es algo inherente a nuestro propio concepto de felicidad. Si estamos felices, la calidad de lo que vivimos supera a tales sistemas.
Nieta y abuelo midiendo voltajes un jueves por la noche. Coyo supervisa al abuelo y además le explica las teorías y fundamentos sobre electricidad. :-p
Ir al cine donde hay películas de alta calidad a precios baratísimos y con gente y ambientes culturales de primera, aunado a tener la compañía de queridísimas amigas o amados es un lujo. Tener el tianguis a la vuelta de la esquina, con todo y su algarabía, ese ruido producido por voces alegres y festivas, donde unos a otros se saludan sin importar si existe un lazo o no… todo eso no tiene precio. Que mis hijos jueguen fútbol en un Pilares, junto con un montonal de niños de su edad, niños del barrio, donde de un instante al otro se hacen amigos y se enseñas adivinanzas, chistes, pases y palabrotas… todo eso no tiene precio. Eso es para mí la felicidad. Tener a mis papás cerca, ver a mis niños jugar con ellos, lidiar con que les compren helados y pasteles… tampoco tiene precio. Y a pesar de las dosis de glucosa a las que se tiene acceso aquí en México, se puede disfrutar cuando hay conciencia de cómo balancear esos tropezones. Yo, que tengo dos manos izquierdas y solo un hemisferio cerebral en cuanto a temas de música se trata, esa misma yo está ahora aprendiendo a tocar el bajo eléctrico en la escuela comunal de mi área. Irme a bailar con mis amigotas a los salones donde se toca música guapachosa e irnos a quedar a casa de ellas y desayunar consomé y barbacoa la mañana siguiente… si eso no es felicidad, entonces qué es.
A mí que tan gordo me caía Chapultepec, ahora lo disfruto con los Chikis y los abues. Buena compañía y un helado son suficientes para sonreir.
Díganme si todo esto ES O NO ES tener calidad de vida. Para mí lo es. Y estoy feliz de regresar a México con todo y familia a experimentar mi país, mi cultura, mi idioma, mi comida, mi naturaleza y todo lo demás mexicano, con ellos. Dicen también que la felicidad es transitoria, pero mientras dure, valen la pena los esfuerzos y los cambios radicales para poder llegar ahí.
Deseo que ustedes también encuentren esa chispa que hace tener nuevas ilusiones, sueños, planes, deseos, etc. Esa chispa única que emerge de uno mismo y que puede mover montañas para conseguir lo que uno quiera.
Yo ya ejemplifiqué mi definición de felicidad, ahora ustedes cuéntenme cómo definen su propia calidad de vida. Les mando muchos saludos desde esta cálida tierra, esperando encontrarme con ustedes, los que están aquí y que leen mis posts, en persona.
Hay momento para todo, para aprender, para viajar, para amar… y para refrescarse. Y aunque a veces el tiempo se nos viene encima, el placer y dicha que deja experimentar lo que se anhela, por fugaz que sea, eso siempre se quedará en el corazón aunque pase el tiempo y ni cuenta nos demos.
A mí, mis baños de invierno o inmersiones en aguas gélidas, me han refrescado una y otra vez la piel, las emociones y la vida en sí. Otras fuentes de alegría las atribuyo a fuerzas externas que no se controlan por más que uno quiera, como un buen mole poblano, un atardecer colorido, el primer «mamá» del primer hijo, el soundtrack de tu película favorita, un te quiero, y así sucesivamente.
Dicen que todo tiene un fin, pero de verdad eso no me lo creo. Al igual que la materia, la felicidad no se crea ni se destruye, solo se transforma.
Ya está por terminar la temporada de invierno, y con ello, mis lagos se descongelarán. Ya no haré inmersiones heladas en un hoyo fijo; sin embargo, sí será posible nadar a diestra y siniestra en ellos una vez que se encuentren en su estado líquido. Arrastrada levemente por sus movimientos internos, que aunque no sean muy fuertes, ahí estarán bajo la superficie del agua, y también me harán feliz. Y luego, cuando ya esté acostumbrada, se volverán a congelar de nuevo el siguiente invierno, y así se repetirá la historia una y otra vez. Esa ilusión me mantiene tranquila. Así que, la alegría que le enjareto a lo que esas inmersiones me producen, está de cierta forma enmascarada, idealizándolas. Pero aún así, lo disfruto y no lo cambio por nada.
Y tú que estás leyendo esto, a tí ¿qué te hace revolotear y refrescarte la vida?
6 respuestas a “Refrescándonos”
Anónimo
Querida Angélica, ya te extrañaba, te ves radiante, no dudo de que sea por tus baños helados!! Qué nos hace refrescarnos y revolotearnos la vida? pues a mi ahora ver en el Tiergarten de Berlín los minúsculos brotes anunciando la primavera tímidamente, pero sé que pronto desvergonzadamente explotarán en miles de tonos verdes y de otros colores . Al igual que tú pienso que todo se transforma una y otra vez y no desaparece, solo da paso a nuevos ciclos de vida. Muchas gracias por ser tan contagiosa en tus optimismos .Felicidades!!
Pero qué gran gusto leerte <3, y qué mejor elección para un rato de disfrute debió haber sido estar en Berlín en el Tiergarden en este día tan melancólico. Al menos en Suecia se siente todo triste y gris, pero eso ya pasará.
También estoy muy de acuerdo contigo en eso de las transformaciones. A veces cambia el clima, el ambiente, la circunstancias o la gente, y otras veces, quien se transforma, es uno mismo como consecuencia… o como causa. Es un ir y venir, dar y recibir y al final eso nos metamorfosea. Muchas gracias por tu comentario, me llenó de alegría leerte. Manténte cerca. ❤ :-*
me encanta este blog….
que me gusta ? que me activa? que hago para mi ?
me dí cuenta, hace 10 años,que la respuesta es entrenar
entrenar mi cuerpo y mi mente. tener tiempo para mi, mejorar. se constante, disciplinada. hacer un plan eso me dá felicidad.
+ una taza de café o una copa de vino …..
Y qué mejor terapia te encontraste, la de ejercitar el cuerpo y consigo, el espíritu. 🙂
También me identifico con el café de la mañana y un vino por la tarde, de preferencia con amigas o amigos, o leyendo un buen libro, o disfrutando de la lluvia. Gracias por tus palabras. 🙂
Saludos y Salud!
Angie
Desde hace tiempo tengo muchas ganas de una tina para echarme a relajar, y si eso no se puede, al menos para darme unos choques térmicos y así activar mi sistema circulatorio y de paso algunas cascadas anti-inflamatorias. Este miércoles por fin se me cumplió el sueño. Mejor dicho, mi querido Feliciano me hizo mi sueño realidad y no solamente me compró mi tina, sino que también me la instaló 🥰🥰🥰. A ver qué les parece.
A poco no está padrísimo mi nuevo centro hidrotérmico?! A mí me encanta. 🤩😂
Después de una junta que tuve esta mañana por zoom para discutir los síntomas después de la vacuna contra covid y su asociación con la respuesta inmune, me quedé un poco vacía de energía. Discutimos sobre estadística, fisiología, inmunología y otras logías alrededor, así que mi cabeza estaba ya un poco al borde del desvanecimiento cuando terminamos. Gracias a que mi Feli está en casa esta semana, me pude valer de sus empujones y convencimientos para que me metiera a estrenar mi «tina hidrotérmica» para despejarme un poco mentalmente.
Afuera hacía frío y a pesar de los 9 grados celsius, decidí ponerme el traje de baño y una bata para salir a la terraza a enfrentar a los demonios del miedo. Ya con anterioridad me había preparado e informado sobre cómo comenzar sanamente con baños de agua fría. Hace unas semanas comencé con ducharme con agua fría durante los últimos dos minutos del baño y esto creo que sí tuvo un impacto en la resistencia que me emanó al meterme al agua fría.
Wim Hof, mejor conocido como el Ice Man, recapitula el poder de la respiración y la exposición al frío para alcanzar un grado de salud y felicidad elevados.
Más adelante les contaré de los mecanismos fisiológicos detrás de la crioterapia y la hiperventilación, así como el método de Wim Hof, pero por ahora solo les comparto lo que experimenté y cómo pienso continuar.
Me preparé con respiraciones profundas y continuas por dos minutos antes de entrar al agua fría. Lentamente fui metiendo el cuerpo a la tina. Primero comenzó la sensación de espinas o agujas en las extremidades, luego empecé a tiritar. Me levanté rápido por el frío pero fácilmente pude volver a meterme. Me mojé la cara con las manos y eso ayudó a no sentir tan fuerte el choque. Estuve dentro unos 3-4 minutos. Saliendo ya no sentía frío. Adentro de la casa empezó el frío, pero con esa sensación de frescura y alerta. Por una hora aproximadamente, estuve con frío pero con gusto. Voy a tratar de seguir haciéndolo, espero poder meterme diario. Espero que me dure un buen tiempo mi tina/tinaco. Ya veremos cómo va en invierno y a ver cuándo empieza a congelarse el agua! Por lo pronto, me meteré hasta que aguante.
Una excelente forma de empezar el día!!! Totalmente recomendado para activar el sistema inmune, cardiovascular y hematológico, también de paso para y alejara las enfermedades!!! 🙂 ❤️
Les dejo unos links de Wim, ojalá lo disfruten y se animen a la crioterapia! ❤
Cuando tienes hijos, la incansable queja es que los peques no cooperan en la mañana. Y al contrario de cooperar, te dificultan el proceso de vestirles, de alimentarles, tomar sus cosas y de llegar a la escuela… 😒 Y es que es real, además de no cooperar, te minan el camino para poder salir. Que hoy no quiere ese pantalón, que hoy no quiere los hot cakes integrales que le preparaste ayer (y que todo el fin de semana pasaste comprando lo ingredientes más eco y bio del mercado), que las botas le aprietan, que la chamarra de lluvia moja por dentro, etc.
Y qué hacer ante tanta desregulación y anarquía infantil?!?!? Anarquía adulta. Tómatelo con humor. Si llegas tarde, pues ni modo, llegas tarde. Pero en el camino encontraron 5 diferentes flores diferentes y 3 pasos nuevos para brincar y llegar más lejos. En el camino los regañaste 5 veces y un nene te dijo que no le gusta verte enojado o irritada, que no le gusta cuando le gritoneas en la mañana. Entonces, ni modo, en la mañana se aprende a ser papá o mamá.
Si no quieren desayunar, no los forces. Si no quieren ponerse la ropa que tú dices, ponle la que ellos quieran, aunque esté llena de avena y huela hiena. Al final, sus decisiones son las que los hace sentir empoderadas y empoderados, no las tuyas.
Pero si al momento de jugar ajedrez quieren imponer sus reglas… MO- MEN-TO!!! hay límites, nene. El alfil camina solamente en diagonal y la torre solo en vertical y horizontal.
Hay límites para todo.
Hay límites para lo que hacen los hijos, hay límites para padres y madres, hay imites para las amistades, y hay límites para el ajedrez!!!
Repito el concepto sueco de -LAGOM-, es decir, E-QUI-LI-BRIO. Ni muy muy, ni tan tan. Hay tiempo para todo. Hay ambiente para todo. Solamente hay que encontrar el lugar.
Dos días después de que me entraron gotas de células de un paciente con HIV en el ojo, también me dio COVID-19. Sí, me llovió sobre mojado. Entre el tratamiento profiláctico contra VIH, los síntomas de COVID-19 y el estrés que todo ocasionó, perdí cinco kilos en una sola semana. Para acabarla de amolar, me compliqué por COVID y llegué a la sala de Urgencias en dos ocasiones.
Axo reaccionó muy maduro ante mi estado. Entendió que estaba enferma y que me sentía muy mal; cuando tuve que ir al hospital él estaba muy preocupado y comenzó a temer porque fuera a morir. Es muy importante hablar con los niños y explicarles en sus palabras muy bien de qué se trata cualquier asunto. Los niños y las niñas son muy listos y entienden más de lo que pensamos.
No hay peor tormento que la incertidumbre. Entre que si era positiva o no para HIV y luego entre que me hospitalizaban o no por Covid, viví unos días muy turbios. El estrés laboral también permeaba en todas direcciones. Como antes conté, estábamos en el Instituto comenzando un estudio sobre el efecto de la vacuna contra Covid y ese proyecto era imperante. Mi papel era, si no muy crucial, sí muy importante para llevar a cabo la coordinación del Biobanco y además para poder realizar el estudio del sistema inmune en aquellas personas que reciben la vacuna. Así que me angustiaba no poder regresar a trabajar, no poder avanzar en mis proyectos y además no poder ayudar en casa sintiéndome así de mal. Me pasé 10 días en cama con fiebre mañana, tarde y noche y luego disnea o dificultad para respirar. Las estadísticas indican que aquellos pacientes con Covid que se complican, al décimo día son hospitalizados. Y para no fallarle a los cálculos, justamente el décimo día llegué a Urgencias por dificultad para respirar y fiebre. Tuve la gran fortuna de que me dieron a elegir entre llevar el tratamiento a casa u hospitalizarme. Esto porque mi saturación de oxígeno no estaba -tan mal-. Así que sin pensarlo le dije al médico que me trató, en el mismo hospital donde trabajo, que me iba a casa. Él me dejó ir con la condición de que si no mejoraba en tres días, regresaba directo a hospitalización. Y fue tanto mi deseo de recuperarme que tomé el tratamiento al pie de la letra como nunca antes, me dieron tratamiento inhalado y cortocisteroides en dosis altas. Sentí mejoría, pero al tercer día recaí y tuve que regresar a Urgencias. Estuve un buen rato en la sala de Emergencias, me tomé una buena dosis de paracetamol antes. Además de que la fiebre comenzó a disminuir ya estando en Urgencias, mi saturación seguía nuevamente no tan mal. En casa las mediciones eran my bajas, pero con caminar, ir en auto y esperar en el hospital, la saturación mejoró. Así que fui tan afortunada de poder regresar a casa con Feli y los niños. A partir de ese día comencé a mejorar y tres semanas después del diagnóstico inicial ya estaba de vuelta en mi trabajo coordinando el gran proyecto de la vacuna contra Covid-19.
Unos días antes de ir a Urgencias, mi querido Feli me insitía en que debía salir a tomar aire fresco. Yo con fiebre durante diez días, no quería ni salir de mi habitación. Mi querido Feliciano me arregló una hamaca con cojines y sleeping bags para sentirme cómoda. Sí me hizo bien salir, pero por la posición no aguantaba la dificultad para respirar. A pesar de que había sol, la fiebre me tenía sufriendo, pero nada que unas buenas gafas de sol no puedan resolver.
Los estudios de HIV dieron negativo al mes y pude dejar de tomar tratamiento. También un mes después de esos días tormentosos, ya había recuperado no sólo los 5, sino tres kilos más! El regreso al trabajo, si bien fue estresante, fue lo mejor que pude haber hecho para reincorporarme a la vida normal, a movilizarme y a recordar el gusto por lo que hago. Tanto es así, que el gran estudio de pacientes inmunosuprimidos que reciben la vacuna ya fue enviado a publicación. El análisis de los resultados del otro proyecto sigue en pie y otros proyectos están surgiendo. Me fui de vacaciones al paraíso Escandinavo entre bosques, lagos, mares y pueblos. Regresé recuperada casi por completo de Covid y ahora hasta vacunada estoy con doble esquema.
Ésta es la vista que tuve por diez días seguidos. El sol afuera me daba nostalgia, pero prefería estar envuelta en las cobijas. Con la fiebre ni ganas tenía de hacer otra cosa que estar envuelta como niño Dios. Con la dificultad para respirar, tenía que voltearme, levantarme, dar uno o dos pasos, etc. Sentir que no puedes respirar es uno de los peores síntomas que se pueden experimentar. Por fortuna, los tratamientos ayudan.
Me siento tan afortunada por poder contar mi experiencia desde la comodidad de mi casa y la tranquilidad de que estoy nuevamente sana. La cereza en el pastel, y no les miento, me siento mucho mejor que antes.
Mi consejo: cuídense, la salud es lo más preciado que uno puede poseer.
Ayer estaba trabajando en el laboratorio aislando leucocitos de muestras de sangre de pacientes que recibieron la vacuna contra Covid19. Recibimos tantas muestras, que la campana de flujo en la que trabajamos se llenó de muestras y el espacio para poder trabajar adecuadamente estaba reducido. Casi al terminar de preparar las muestras, me cayó una gota de suspensión de células en el ojo.
Estas células están contenidas en una solución de suero y DMSO, o dimetilsulfóxido, un líquido que usamos para congelar las células y que puede ser tóxico para piel y mucosas. Aunque es tóxico, el DMSO fue la parte menos preocupante, ya que las células que yo estaba procesando provenían no solamente de voluntarios sanos, sino también de pacientes con VIH, con inmunodeficiencias primarias y de personas que reciben trasplante de órganos sólidos o de médula ósea.
Por la rapidez con la que ocurrieron los hechos, no me fijé cuál muestra es la que me botó en el ojo, pero al estar trabajando con muestras infecciosas, el riesgo de infección es claro. Sin embargo, lo que también es claro es que los pacientes que tienen VIH son tratados y están bajo estricto control terapéutico, es decir que sus niveles de virus están muy bajos, y muchas veces casi indetectables. Por eso no me preocupé mucho, pero sí me ocupé. Hice llamadas, mandé mensajes, consulté con expertos, etc.
Registré el evento como accidente de trabajo y de esta forma se activaron eventos que se fueron desencadenando, desde administrativos hasta médicos. Estuve en contacto con mi jefazo, con los expertos en VIH de Suecia y también con la Agencia de Salud del Trabajo, donde se tienen que reportar estos casos y ellos hacen un estudio basado en muestras de laboratorio para estudiar y tratar las posibles consecuencias. Fui a tal Agencia, luego al Instituto de Infectología, luego al mío, y así anduve del tingo al tango. Quedé muy tranquila con toda la atención que me brindaron, pero también quedé tranquila porque me agilicé en llamar y preguntar. Una gran suerte es que esta vez mi Feli estaba en casa y no de viaje trabajando, como en otras ocasiones que he tenido desventuras y Feli lejos. De esta forma con Feli en casa pude hacer llamadas, ir y venir a los hospitales y todo sin tener que preocuparme por los niños, a pesar de que hoy nos regresaron a una niña porque estaba enferma. Eso sí que fue una gran suerte, no lo de la niña sino lo del novio en casa.
Al final terminé tomando tratamiento profiláctico contra VIH. Por suerte la primera dosis no ocasiona efectos secundarios inmediatos. Ya mañana que estudien el expediente clínico de cada paciente que me tocó procesar, decidirán si debo seguir el tratamiento o si ya lo puedo suspender. Aunque como bien dice mi papá el Físico, «el riesgo, así como la probabilidad de ocurrencia nunca son cero», estoy tranquila y no tan preocupada porque sé lo que hay detrás de estos pacientes además de que el riesgo por la vía ocular es bajo.
Esta tranquilidad me la da lo que hay detrás de todo esto, eso que se llama ciencia. El saber en qué momento de la historia de la evolución de los tratamientos contra VIH me tocó vivir este accidente de trabajo es tranquilizante. Hace unos años, este accidente me hubiera dejado sudando de pánico en el momento de la exposición, pero con lo que se sabe ahora sobre los avances en tratamientos, y también el tener acceso a sistemas de salud tan competentes dejan una sensación de satisfacción.
Lo que se hace en estos casos es dejar evidencia del momento 0, es decir tomando muestras de sangre para valorar el estado de salud actual, antes de que el posible virus tenga efecto. Luego a los dos y a los seis meses se revaloran los datos con nuevas muestras de sangre. En mi caso estudiarán HIV, Hepatitis B y Hepatitis C. Hoy de paso me hicieron el test de Covid19, para descartar que también pueda estar presente y el resultado salió, como de costumbre, negativo.
Después de todo el rollo envié a mis colegas un mail para informarles lo ocurrido y también para refrescar y hacer hincapié en las medidas de seguridad que debemos tener. También resalté la importancia de la seguridad y la salud antes que todo. Ya surgió discusión dentro del grupo, de esas discusiones de las que aprendes más sobre los virus y también de los humanos…
Dice mi mamá que si uno mismo no ve por su salud, nadie lo hará por uno. Así que sus sabidurías las tomo con aprecio y siempre tienen razón. Y algo que quizá mayor impacto tuvo en el día, es la seguridad que Feli me transmite. Afortunadamente él también tiene conocimientos médicos y sabe de pacientes con VIH, así que me transmitió esa cordura en el momento en que la empezaba a necesitar.
En 2 meses los actualizo y vemos qué es de esta historia.
Por lo pronto, me acaba de mandar un mensaje mi querido jefe dando muestras de aprecio e interés. A ver, díganme cómo no se va a sentir uno bien así! 🙂
Cuando se está avanzando y metiéndose más al fondo de las cosas, hace sentido dar un paso atrás y re-evaluar el asunto o el problema para tener una perspectiva más amplia y después poder ir de nuevo y con todo a la meta. No solamente en la guerra, en el trabajo o en el amor, sino también en la salud.
Sin planearlo, eso fue lo que hice este fin de semana de Pascua. Desde que regresé a trabajar hace mes y medio, mi participación en la formación de un Biobanco de muestras de pacientes inmunocomprometidos que reciben la vacuna contra Covid19 ha sido muy intensa. Además he estado trabajando en otros proyectos de investigación, aunado a unas pláticas y entrevistas que he dado últimamente.
A esto, se le suma algo que ha estado afectando mi salud y que me ha tenido anímicamente mal: posibles secuelas de una enfermedad viral. He estado los últimos diez días con intensos dolores de cabeza, mialgias o dolores musculares principalmente en las piernas, disnea o dificultad para respirar cuando camino por los pasillos del hospital para llegar a mi instituto o al subir las escaleras, y además una fatiga inexorable. No es la primera vez que me pasa y mis sospechas me dicen que estos eventos se desencadenan después de períodos de alto estrés. Es decir, posiblemente recaídas y relapsos. Ya les confirmaré sobre estas teorías más adelante, ojalá en forma de publicación científica! (La de abajo es la figura de un artículo que publicamos recientemente y que refleja lo que me pasa, por si le quieren echar ojo: https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2021.01.27.21250617v1.full.pdf)
No pensé que un fin de semana largo me haría tanto bien, claro que me hacía ilusión pasar al menos dos días consecutivos sin tener que trabajar en la tarde o sin tener que dar presentaciones o discutir proyectos. De viernes a lunes he estado en casa con mis queridos pequeñines y mi querido Feli, pude hablar con mis papás y mi hermana, que tanta falta nos hacía, y también hicimos limpieza medio profunda en la casa, que también tanta falta le hacía…
No hicimos algo espectacular, sino que simplemente disfrutamos la tranquilidad de estar en casa sin preocupaciones. Hicimos una fogata, pude leer algunos capítulos de mis libros pendientes, buscamos huevos de Pascua que dejó el conejo, hicimos «Stockbrot», pan de palo en la fogata, comimos helado en el jardín acompañados por la música de mi guitarrista favorito, mi buen Feli, y así sucesivamente… Cosas pequeñas pero que quedan grabadas en la memoria y dejan derritiendo el corazón por mucho tiempo.
Hoy lunes de Pascua, nevó toda la mañana. A pesar de que ya estamos en plena primavera, las inclemencias de marzo loco y abril otro poco, no nos sorprendieron. Así que, hoy la pasamos cada quien en lo suyo, disfrutando el tiempo libre para aterrizar, mejorar o retomar pequeños proyectos que nos hacen a todos sentir que vale la pena estar en nuestro nido tomando café, jugando con legos y viendo la nieve caer.
Mañana regreso al laboratorio y a las reuniones, presentaciones, entrevistas y discusiones, pero ya más relajada y nuevamente con una sonrisa, además de la batería recargada y el cuerpo descansado. Ya no me duelen tanto las piernas y ya no tengo problema para respirar bien. El cansancio y el dolor de cabeza siguen pero ya no tan fuerte como hasta el pasado viernes. Sigo asegurando que el estrés es un mal que a veces es necesario y nos hace bien, y otras veces es un mal que nos hace peor. Por eso está bueno eso de dar un paso atrás y retomar el concepto sueco de LAGOM que ya les conté antes, es decir mantener un equilibrio o balance en la vida, y ya luego volver hacia el toro y tomarlo por los cuernos!
Les dejo una impresión del sábado de Gloria, o sábado de Fogata de Pascua y el rico Stockbrot o pan de palo. Hace unas semanas mientras Feli les leía a los peques un libro de una familia de conejos, ahí vieron al conejito que hacía Stockbrot en el fuego. El Stockbrot es un pan muy sencillo que se hace enrollando la masa en un palo de madera, comúnmente ramas de árboles y se ponen al calor de la fogata de Pascua. Les dejo la receta en el video, ojalá la hagan y me cuentan cómo les quedó. Se puede hacer en la fogata pero también en el horno. Así que no hay excusa y cuando lo hagan me cuentan cómo les quedó 🙂 Feliz Pascua!
Mi hermano solía decirme que no me preocupara por las cosas, que mejor me ocupara de ellas. Trato de poner su sabio consejo en acción cuando se me empiezan a salir de control deberes, pendientes, trabajo, niños, etc.
Llevo ya dos semanas de regreso al trabajo después de una larga espera de dos meses. He estado trabajando de forma muy intensa, tanto así que no he estado comiendo bien, he estado muy poco tiempo con mis hijos y mi Feli y además he estado de mal humor. Sin embargo hay cosas rescatables: no he dejado de brincar la cuerda al menos en la última semana y he resuelto varios problemas o intrincadas en el trabajo.
El motivo por el que he estado trabajando mucho es porque estamos iniciando un proyecto muy grande, del cual me hicieron parte importante de la coordinación y organización. Sin embargo, mi rol no ha sido nada claro desde un principio, y además mis proyectos anteriores continúan marchando. Es por eso que estuve metida en cosas que no me correspondían, para ayudar a solucionar problemas que de otra forma estaríamos ahora arrastrando.
Recuerdo un día que estaba enseñándole a mi estudiante de maestría cómo medir la diferencia de voltaje en cultivos celulares. Teníamos todo listo y preparado, pero a alguien más se le ocurrió tomar «prestado» mi equipo de medición y no me avisó. Ese día estaba un poco «enchilada» y sin más preámbulo fui directo a su oficina. Sin rodeos ni tono condescendiente, lo encaré. En ese momento, le enseñé a mi querida estudiante Chuxuan la expresión mexicana de «Al toro por los cuernos». Me quedé arrepentida por haberme podido ver un poco con falta de tacto. Sin embargo, unos días después recibimos una caja de chocolates y un nota de «sorry».
Chuxuan fue mi estudiante por casi un año y además de tener una relación profesional, también fuimos buenas amigas. Ella es de Guangzhou, en China y cada vez que no teníamos tantas ganas de hacer los experimentos o quedarnos hasta tarde haciendo los análisis, ella con su pronunciación muy sui géneris me decía: «Angiélica, al torou por los cuernous».
Y ni modo, si no me puedo motivar a hacer ejercicio, lo único que me queda ahora es poner la ropa deportiva y mi cuerda en un cajón cerca de la puerta, de modo que no encuentre excusas para no hacerlo. Me estoy haciendo diario unos smoothies de lo más sanos y energetizantes y así aguantar bien el día. Los experimentos ya están más delineados y ya hice un buen esquema de calendario para todo el grupo, de esta forma se puede planear mejor la semana. Me llevé a Feli y a los niños al parque de las patinetas para darle rienda suelta a los nenes y a mí misma. Así, poco a poco las cosas se sienten más naturales y van proporcionando fortaleza 🙂
Y pues veo que así resuelvo los asuntos de forma más eficiente, con la premisa de mi brother y el reforzamiento que Chuxuan y yo aplicamos. Así que no me queda más opción que ocuparme y no preocuparme.
Nadar contracorriente ya sea en un río o en una piscina con flujo de motor causa desgaste, cansancio, desesperación y alguna que otra vez, miedo cuando sentimos que nos va a volcar la misma corriente. Sin embargo, cuando se encuentra ese hueco en la corriente que permite nadar a gusto soltando unas buenas brazadas y por fin llegar ya sea a la orilla o a la meta de tantos km nadados, puede dar un sentimiento de felicidad pura.
Pues así en la vida. El esfuerzo se sufre al principio, después se encuentra la forma que nos acomoda mejor y al final se pueden disfrutar los frutos o al menos el camino.
Y aunque hoy no nadé contracorriente, sí brinqué contra la gravedad. De tanta chamba que tengo últimamente, más los niños, más el novio de regreso, más la casa, necesitaba una válvula de escape. Comencé a saltar la cuerda hace 3 semanas, pero nos fuimos de vacaciones y sanseacabó con mi nuevo deporte. Sin embargo, nunca es tarde para retomar lo que le hace a uno bien,
Empecé con 300 saltos hoy. La vez pasada había iniciado con 500 y en 5 días estaba en 900! Quién le entra? A ver a cuántas llegamos! Los hábitos atómicos, sumados, se convierten en armas que nos ayudan a generar fortaleza.
Nuevamente apliqué el método y arte de ordenar. Qué bien siento cada vez que lo aplico, sea en la casa, en mi habitación o en mi propio laboratorio.
Esta semana regresé a trabajar después de varias semanas de estar bajo estrés y ansiedad por la incertidumbre del futuro. No tenía ganas de regresar, quería renunciar y tomarme un sabático real; no sabático académico, sino personal.
A pesar de los estragos arrastrados durante estas últimas semanas, y en contra de mis expectativas, me sentí muy bien trabajando, tomando de nuevo parte activa en un ambiente laboral. Ahora que regreso, mis responsabilidades en el Instituto han cambiado un poco de dirección. Además de mis proyectos de investigación, también estaré en la coordinación de un estudio de pacientes con defensas bajas (inmunosuprimidos) que reciben la vacuna contra Covid19. Además, continuaré participando en la elaboración del biobanco de muestras de covid, el más grande de Suecia y uno de los más completos del mundo.
Un biobanco es un lugar físico donde se almacenan muestras biológicas, en este caso, células tomadas de la sangre de personas que tuvieron la infección y/o que reciben la vacuna (como muestro en la foto*). La finalidad de este biobanco es generar una fuente de material biológico crucial para hacer investigaciones científicas sobre la enfermedad.
*Foto tomada en el Instituto por el fotógrafo Peter Holgersson.
Para el estudio, que por cierto, comienza la próxima semana 😱, se requiere un laboratorio especial para el aislamiento de células. Todo este estudio es muy reciente y ha sido un trabajo que se ha establecido a marchas forzadas por parte de los investigadores principales. La intensidad y velocidad con la que se ha establecido es impresionante, tanto así, que cinco días antes de comenzar con al adquisición de las muestras, el laboratorio era aún un caos.
Cuando me informaron sobre mi nuevo rol en este proyecto, me tuve que poner a un nivel «trucha» exponencial. Fui a ver todo lo que teníamos, lo que servía, lo que no necesitábamos, lo que no era nuestro, etc. También hice un inventario de lo que había al inicio, esto no me corresponde ni se espera, pero me lo tomé como medida de precaución. Y así, le di un curso exprés a mi asistente sobre el método Kondo 😅 y estas fueron las aplicaciones que me parecieron más importantes:
Tirar o sacar lo que no necesitamos
Poner las cosas de la misma categoría en un lugar
Organizar de forma que todo sea visualmente fácil de localizar
Poner al alcance lo que más se usa
Organizar en «estaciones» con todo lo necesario al alcance y que nadie tenga que usar lo del vecino.
Teniendo todo esto en mente, lo que hice fue dar instrucciones precisas y todo fluyó de forma increíblemente rápida y efectiva 😍. No soy Lab Manager, pero si alguna vez quiero un trabajo no tan complicado, ya sé qué podría hacer 😅.
El blog de hoy está dedicado a mi amiga Ruth Sierra.
Y en realidad estuvo muy bien poder contar con alguien para hacer este trabajo en equipo. Se dice que una de las mejores habilidades para poder progresar casi en cualquier ámbito es el trabajo en equipo, y así como van las cosas, espero que tendremos éxito en este estudio tan ambicioso.
Estoy muy contenta por este nuevo capítulo, cuando supe del proyecto, me dio un gran gusto porque hay muchas personas con problemas de inmunosupresión en el mundo, quienes temen por los efectos que pueda generarles la vacuna. Este tipo de estudios son precisamente para tener mayor evidencia científica sobre el tipo de respuesta inmune que se genera después de ser vacunados, si es necesario aplicar más dosis o menos de las indicadas. También se obtendrá un panorama sobre qué tanto dura la inmunidad en estos pacientes. Además de que esto dará mayor seguridad y confianza al personal médico al tratar a estos pacientes, también los mismos pacientes se sentirán más tranquilos teniendo las evidencias correspondientes.
En conclusión,
A veces tememos más de la cuenta. Hay que tomar respiros.
El esfuerzo trae recompensas.
El trabajo en equipo armónico se puede lograr.
La investigación científica es crucial para el bienestar social.
El post de hoy está dedicado
a mi amiga Ruth Sierra
Sobre organización en el laboratorio, trabajo en equipo y vacunas contra covid para personas con inmunosupresión.
A veces se nos pasa el día volando y sentimos que no hicimos nada. Sin embargo, hacer una recapitulación de al menos cinco eventos que nos pasaron durante el día sirve para apreciar si perdimos el tiempo o no. Para darle más valor a lo que se hace durante el día, también vale la pena considerar el tiempo que se necesitó para poder planear o concretar X o Y asunto. Así, podremos tener una visión más objetiva de lo que logramos, ya sea para bien o para mal. Eso cada quien lo determina.
Hoy a las 7 de la noche, sentí que casi no hice nada durante el día. Por eso, para poder evaluar forma objetiva y colectiva, aquí les cuento mis eventos más o menos significativos del día y luego destriparé el asunto:
Leer 4 páginas de «Tools of Titans» de Tim Ferriss (10 min)
Vestir a Axo y Coyo para estar 3h en la nieve a -10°C en el kinder (casi 10 min 🥴)
Bañarme con agua fría 🥶 (7 min. Sí, seguimos con problemas de calefacción 🥴)
Ir a toma de muestra sanguínea para detectar anticuerpos vs COVID19 (1 hora)
Desayunar con Feli (30 min)
Ir a test oftalmológico y elegir nuevos lentes (30 min plus 1h, respectivamente)
Platicar por Zoom con Ana Luisa Piña, una fascinante neurocientífica mexicana en Berlín* (casi dos horas)
Recoger a Axo y Coyo al kinder y ver su exposición de arte nórdica (15 min)
Medio platicar con Feli, medio abrazar, cargar y besuquear a Axo y Coyo, medio comer, medio leer unos artículos, medio chismorrear por redes sociales, medio quejarme por dolor de la barriga, medio relajarme (casi 2h)
Al hacer el recuento de estos asuntos, unos grandes y otros pequeños, me fue claro que para algunas cosas no se requiere tanta planeación y sin embargo dejarán grandes beneficios, por ejemplo leer.
Algunas otras requieren mucho tiempo de planificación, pero llegado el momento de ejecutarlas, van muy rápido. Por ejemplo, lavar los trajes de nieve un día antes, ponerlos a secar, preparar ropa para el siguiente día, despertar a los niños, darles de desayunar, lavarles los dientes y por último, vestirlos. De igual manera, ir a la toma de muestra fue posible porque días antes tuve que dedicarme a encontrar cita.
Desayunar con Feli fue lindo, y aunque no tuvimos mucho tiempo, pudimos hablar un poco sobre el futuro. Lamentablemente, por ahora se quedó el asunto a medias porque el tiempo «SE NOS FUE».
Con los lentes y el examen, no fue mucha organización previa para la cita. El asunto duró más o menos lo que esperaba.
Para poder hablar con Ana Luisa, tuvimos que ser presentadas por alguien más y durante varios días, fuimos estableciendo lentamente que queríamos conocernos. Nuestra cita anterior se había cancelado y por fin pudimos concretarla.
La invitación a la «exposición artística nórdica» fue de último minuto, así que no tuvimos que hacer nada extra.
Todo lo demás que hice a «medias» es lo que seguramente les pasa constantemente a quienes están leyendo esto –> cuando no sabemos a dónde chirriones se nos fue todo el tiempo.
Sin embargo, todo el tiempo dedicado a algo, por mínimo que parezca trae frutos:
Me motivé con leer sobre las herramientas que usan los titanes para ganar el día.
Axo y Coyo pudieron disfrutar jugando afuera con tanto frío.
Se activó mi sistema circulatorio y el cabello me quedó más suave y brilloso después del baño frío.
Sabré si recientemente tuve covid o no.
Hablar del futuro con Feli siempre es motivo de emoción, alegría y aunque a veces estresante, siempre es adrenérgico y motivante.
Me corrigieron la graduación de los lentes y comienzan los estudios para descartar glaucoma. Recordemos que la mejor inversión en la salud, es la prevención.
HICE UNA AMIGA NUEVA. Esto no pasa todos los días, ni aún estando en el jardín de niños! Y a quién se le puede llamar amiga/amigo? A alguien con quien te identificas, con quien se puede crecer de forma paralela, con quien hay sueños conjuntos a futuro, alguien que te entiende o se pone en tus pies, alguien en quien puedes confiar y alguien que también puede confiar en ti. Me siento muy afortunada con el hecho de que a pesar de la pandemia, he conocido a varias mujeres de ese calibre. Mujeres a quienes puedo llamar amigas a pesar de no conocernos en persona. Mujeres con quien creces tanto individual- como de forma colectiva. Mujeres que te impulsan, que te inspiran y por quienes se desarrolla un cariño muy especial. En sincronía con la plática que tuve con Feli, Ana Luisa también me hizo reflexionar sobre el futuro y sentí su apoyo sincero.
Aunque la vida de Axo y Coyo en el kinder es una parte que desconozco, como casi todas las mamás y los papás del mundo (excepto por las maestras que también tienen hijos y que al menos se pueden imaginar más cómo es la vida de los niños en el kinder), siempre es lindo verlos interactuar en su «habitat». También es interesante experimentar cómo los nórdicos se divierten y le dan color a la nieve.
Para ir cerrando, aunque a veces pensamos que perdemos el tiempo, no necesariamente es así. A veces el distraernos y ver que se nos pasa el tiempo en «medio» hacer cosas también es importante para relajar el cerebro. Pero como en todo, lo más importante es tener control y mantener un balance.
En Suecia existe un término para esto de mantener un balance. En realidad, más que un término, es todo un concepto: L A G O M.
Un ejemplo que me encanta es el de la leche. Aquí la leche Lagom, es la que está entre las que tienen mucha grasa (3.5%) y las que casi no tienen (0.5%), es decir, la leche Lagom tiene algo intermedio, su contenido es generalmente 1.5% de grasa.
Y este concepto se aplica casi siempre y casi para todo.
El título del post de hoy deriva de un trabajo que mi papá dejó a sus estudiantes de Física, hace ya muchos años, para explicar lo que es el tiempo. Unos de ellos hicieron entrevistas a gente que pasaba por al calle y les preguntaron cómo definirían el tiempo. La definición que más nos gustó a la familia, ya que mi papá realizó la evaluación de los proyectos en casa un domingo por la tarde, fue la que dio una señora de unos 75-80 años de edad. A esa edad, confiamos con que se cuenta con toda una vida encima de los hombros, llena de experiencia y sabiduría. La señora contestó que el tiempo es aquello que se va y no regresa.
Muy filosófica respuesta. 🤗
Lo único que le agregaría, es que aunque el tiempo no regresa, lo que sí regresa pero re-convertido en forma de logros, progresos o desventuras, es la vida en sí.
Una amiga investigadora preguntaba en su página* «¿Para ti, qué significa ser científica o científico?». Y lo único que se me ocurrió contestar fue que significa ser libre.
Estos días me he quedado pensando en su pregunta y sorprendentemente sigo contestando y reafirmando lo mismo, siendo científica me siento libre. Siento que tengo la libertad en mis manos, y no solamente libertad intelectual o libertad para elegir los temas científicos que puedo explorar, sino también otras libertades adheridas. Puedo decidir cuánto tiempo dedicarle a mis proyectos, puedo decidir a qué hora quiero trabajar, cuántas horas me quedo en el laboratorio o en la oficina, puedo decidir que hoy me quedo en casa a recuperarme porque trabajé el domingo o el sábado, puedo tomarme esta semana de vacaciones para estar con mi familia (de las 7 que tengo), siempre y cuando deje mis cultivos celulares bien atendidos, etc. También tengo la libertad de que si me parece interesante estudiar una infección viral en el cerebro, cuyos mecanismos se podrían parecer a los de una enfermedad crónico-degenerativa, pues simplemente lo hago. Busco a los expertos de cada área, les pregunto si tengo dudas sobre ciertos métodos y me pongo a escribir un proyecto para obtener dinero y poder cubrir gastos institucionales y para poner en marcha los proyectos. Y ahí es donde llega el límite de la libertad cuando trabajas en las ciencias. Siempre y cuando haya dinero para hacer investigación científica, se puede avanzar. Cuando hay apoyo suficiente y no te tienes que preocupar por tener un salario o tener para cubrir por ejemplo los reactivos del laboratorio, las cosas van viento en popa. Y no es de extrañarnos que en países avanzados científica- y tecnológicamente, haya presupuesto más que suficiente para hacer investigación. En mi Instituto, por ejemplo, me sorprende cada vez que veo todos los reactivos que se ordenan día a día, el personal que llega tan altamente calificado y además todo el dinero que se inyecta a la ciencia, de verdad es impresionante. En paralelo, el sistema político de este país (Suecia) está muy sincronizado con la tropa científica, quienes son en realidad quienes recomiendan (por no decir que deciden) lo la sociedad debería hacer . Y de esta forma, me parece que el progreso de las sociedades sí que puede cuantificarse fácilmente, no solamente cualitativa-sino cuantitavimente. ¿Cómo que fácilmente? Sí, simplemente hagan una lista asociando el presupuesto que cada país destina a ciencia, tecnología e innovación y compárenlo en el lugar en que se encuentran de desarrollo. Y bum! Ahí tendrán la clave.
Hoy pongo mi propia foto no solo porque es 11 de febrero, día internacional de la mujer y la niña en la ciencia, sino también porque estoy contenta de que regresaré a trabajar el lunes. En realidad, me aterra regresar, pero sé que eso es solo pasajero, porque en realidad lo que me gusta de mi trabajo no es la gente, sino lo que hago. Me gusta trabajar en la campana de flujo, medir microlitros con las pipetas, teñir de diferentes colores las células, determinar qué tan asesinas son las asesinas naturales, medir en grandes instrumentos que usan láseres.
También me encanta ponerme la bata, guantes y recogerme el cabello!!! Esa foto con los pelos sueltos fue un día que ya no podía más, era sábado en la tarde y todo se había retrasado porque las células no habían crecido como esperaba. Cuando estaba afuera del laboratorio poniéndome la bata, olvidé que dejé mi liga del cabello en la oficina, que está a unos 40m de ahí y mis células estaban a punto de estar listas y tenía que continuar con el tratamiento. Pero eso sí, en un tiempo de incubación me dio tiempo de fotografiarme… eh qué tal 😉
Por supuesto que celebrar este día no es motivo de victoria, al contrario, hace alusión a la gran brecha que aún queda para que las mujeres sean reconocidas justamente por sus logros y también para que los sistemas también consideren las necesidades de las mujeres profesionistas en un mundo en el que luchar por ese espacio nos cuesta más, empezando por ejemplo por mejorar las actuales bajas por maternidad inadecuadas y mal-pagadas en casi todo el mundo. En Austria las prestaciones sociales me permitieron estar en casa todo el primer año con mi primer baby, pero lamentablemente eso no ocurre en la mayoría de los países. Si fueran diferentes las condiciones en el mundo, entonces el 11 de febrero sería un día común y corriente porque ya estaríamos todas y todos al mismo nivel. Hay que luchar por ese 11 de febrero EQUIS, ¿Cómo ven?
Y para terminar, hay que darles a las niñas y claro que también a los niños, todas las herramientas para que sean libres y felices. Y esto no significa darles todo lo que quieran, sino lo que necesitan. Libros, tiempo de calidad con ellos, salidas al parque, jugar en familia, escucharles, leerles cuentos, abrazarlos y todo lo que las mamás y papás podamos hacer y esté a nuestro alcance. Y también hay que asegurarnos de que existan buenos roles de género. Cuando admiramos a alguien, eso nos motiva no? Entonces así con las niñas, cuando ven a mujeres felices, exitosas y contentas con lo que hacen, entonces ellas también tratan de imitarlas. Y para tener buenos modelos a seguir, hay que seguir luchando por la igualdad de género, hay que seguir esforzándonos por dar lo mejor de nosotras. Y todo esto es independiente de la situación socioeconómica, existen miles de becas en el mundo, miles de bibliotecas y así sucesivamente.
Estoy tan contenta por saber la cantidad de jovencitas en todo el mundo que están interesadas en seguir estudiando y muchas en hacer una carrera científica, que de verdad creo que el futuro será muy prometedor. Que hagan lo que más les guste, no lo que les digan que deberían hacer, así seremos todos felices. Hay que darles alas e informarlas de todas las posibles rutas de navegación existentes, y ya que ellas tomen la dirección que les parezca más adecuada.
*Mi querida amiga es la Dra. Karla Oyuki, una investigadora de primera! A ella la conocí en Alemania hace ya diez años (!) mientras hacíamos el doctorado. Ahora sigue muy comprometida con su carrera científica y académica, pero más con sus estudiantes. En su página del nanolab se podrán dar cuenta. Ahí comparten el día a día de lo que se hace en un laboratorio. Síganla, seguido recibe estudiantes 🙂 https://www.instagram.com/nanotox_lab/
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Cuando tienes la cabeza vuelta una telaraña y sientes que estás entre estancamiento y parálisis mental, sirve de mucho ordenar. Ordenar lo que sea, la cocina, la habitación, tus libros, o hasta los cubiertos en el cajón. Limpiar da la sensación de cumplir con algo, de lograr algo, y aunque no se termine de limpiar, al menos sirve de distracción y a veces hasta es buen medio para meditar.
El lunes regreso al trabajo después de algunas semanas en que estuve sin contrato, pero esa es otra historia que si quieren luego les cuento. Y así como el estrés que algunos niños sienten al regresar a la escuela después de un largo período vacacional, así me estoy sintiendo últimamente. Aunque me encanta mi trabajo, tengo ese estrés, irritación, nervios o no sé bien qué es con exactitud, pero que no me deja relajar. Para preparar mis cosas que me llevaré de nuevo a la oficina, estuve buscando lo que necesitaba y entre un papelito por aquí y uno por allá, empecé a organizar todos mis documentos administrativos y de trabajo, cosa que hago cada año o a veces hasta cada dos. Así comenzó el asunto:
Aunque suene ya muy trillado el método Marie Kondo, la verdad es que cuando leí su libro «La magia del orden», me impactó el efecto que tuvo en la forma en la que ordeno, organizo o limpio mi casa. Nunca he visto la serie que dicen que tiene en Netflix, quedé más que satisfecha con haber leído el libro. Se los recomiendo, no solamente porque ayuda a limpiar y ordenar de forma más eficiente, sino también porque sirve para facilitar la forma en la que uno piensa. Las historias que cuenta Marie son un poco cursi, pero en realidad el mensaje es lo que está bueno y lo que rescaté del libro fue muy valioso para mi vida en el trabajo, en la casa y hasta para ver las cosas de otra forma.
De forma muuuy resumida, les dejo las perlas que me quedaron del libro, o al menos lo que yo aplico:
Siempre que vayas a ordenar algo, saca TODO lo que tenga que ver con lo que quieres limpiar para poder ver qué y cuánto es lo que tienes.
De lo que sacaste, deshazte de todo lo que no uses (o que no hayas usado en al menos un año).
Siempre trata de crear CATEGORÍAS dentro de todos los objetos que tengas.
Cada cosa, por mínima que sea, debe tener su PROPIO LUGAR. Si no lo tiene, entonces quizá no la necesitas.
La última vez que ordené el contenido de mis folders (que contienen documentos de México, Alemania, Austria y Suecia y algunos mezclados) fue talvez hace año y medio, ya no recuerdo. Eso fue antes de leer el libro, que leí el verano pasado. Pues ahora lo apliqué y por fin pude tirar un montonal de documentos que en realidad no necesito!!! Y lo mejor de todo es que ahora sí pude organizar de forma más eficiente pensando en lo que dije antes, CATEGORÍAS. Por ejemplo, tenía un folder de documentos de Alemania donde tenía papeles del banco, del seguro de salud, de compras de electrónicos, etc. Luego otra de Austria medio similar, y así sucesivamente. Al final lo que hice fue dejar carpetas por temas y en su interior solamente dividir por país. Y en realidad, cuando necesito X o Y documento, casi siempre los necesito de los diferentes países, así que tengo que ir a varias carpetas para buscar, además de que no todas tienen el mismo orden. Y con este método de hoy, además de que reduje mucho la cantidad de documentos, ya quedó requete-bien ordenado todo! 😍🤗
Hasta una obra de Lautrec que compré hace años en su casa de Toulouse en Francia, que ya estaba toda empolvada, salió a relucir y a darle un toque más cálido a mi cueva-estudio y la cereza en el pastel, me ha traído muy buenos recuerdos 🥰🤭
Salud! Hoy brindo por el buen Lautrec con un buen Pastis y por Marie con un licor de fresa o algo por el estilo… Salud!
No sólo en Escandinavia, sino ahora también Alemania ha tenido los estragos de las olas gélidas. En las últimas tres semanas hemos estado entre -5 y -13 grados centígrados y sumergidos en toneladas de nieve. El paisaje es espectacular, los jardines, los pinos, las casas de cuentos y todos los caminos cubiertos de una blanca, suave y brillante nieve fresca. Todo esto se disfruta si dentro de casa hay calor de hogar, pero también calor de calefacción!
Qué hacer cuando no hay agua caliente
Y qué pasa si el bóiler y los calentadores fallan? Si el caso es muy grave, llamar a protección civil. Si no lo es tanto, pues recurrir a estrategias básicas de sobrevivencia con lo que se cuente.
Desde el viernes que regresamos de vacaciones hasta hoy martes, no hemos tenido agua caliente, solamente medio tibia. No tan fría como para llamar al electricista de emergencia pero tampoco tan caliente como para echarse un regaderazo. Quizá sí en un día caliente de verano, pero no cuando estás medio enfermo y con frío.
Ya llevaba 4 días sin bañarme y empezaba con ese ciclo de cuando te sientes mal y por eso te ves mal, luego te ves mal y te sientes peor. Así que un buen baño era lo único que necesitaba. Y ni modo, recurrir a lo que hay.
Los cérvidos son mamíferos rumiantes que incluyen a los venados. Esta vez no era un ALCE como los que vimos en el norte de Suecia hace unos días, sino solamente un VENADITO en el jardín. Aún así, da gusto ver a esos animalitos que a pesar de que son más grandes que los perros, son muy indefensos y tiernos. Lo malo es que no se dejan agarrar. Corren cuando escuchan que se abre una puerta y son tan rápidos llegando hasta 60 km/h!!!.
Durante el verano del año pasado, recuerdo muy bien una mañana alrededor de las 5-6 am en que me levanté para darle su biberón a Coyito. Escuché que estaba llorando o quejándose. Cuando fui a su habitación me di cuenta de que no era ella quien lloraba, sino el sonido venía de afuera. Parecían maullidos de un gato que se había peleado o algo así. No sé si para suerte o lamento, la ventaba estaba bloqueada completamente para que no entrara el sol (durante el verano hay sol casi todo el día y noche, así que para poder dormir se tiene que poner muchas cortinas o bloquear las ventanas). Entonces no hice mayor caso porque dejé de escucharlo pronto. Ese mismo día alrededor de las 10 am, mientras desayunábamos, Coyo vio algo por al ventana y llamó mi atención, yo creí que era la familia de venados que frecuentemente nos visitaba por esos días. La familia era la pareja de padres y un venado pequeñito, al cual parecían cuidar mucho, como cada padre/madre lo haría.
Para nuestra sorpresa, más bien para nuestro shock, se trataba del venadito completamente destripado :-(. Se encontraba su cadáver en el jardín trasero de la casa, justo donde da nuestra ventana del comedor. No podíamos creerlo. En ese momento comprendí que a las 5-6 am estaba enfrentando su última batalla ese pobre cérvido. Nunca supimos quién fue el predador, pero imaginamos que fue un zorro. Ya por algunos comentarios del vecino que nos ayudó a decidir dónde enterrarlo, y también después al investigar qué animales viven en esta región de Suecia.
Lo que nos ocurrió no es un evento aislado, esto ocurre no tan infrecuentemente. Si encuentras a un animal muerto en tu jardín, básicamente te tienes que encargar del asunto tú mismo. Por eso tener vecinos suecos fue de ayuda ese día. El vecino nos enseñó el lugar donde previamente ya habían enterrado a otro, así que Feli se encargó de darle sepultura al pequeño Bambi. 😦
Por semanas tuvimos el sentimiento de tristeza y pensábamos cómo y porqué estaba el venadito solo. O porqué no vimos a los papás buscar al pequeño por nuestros rumbos. Yo tuve también un sentimiento de culpa al no haberme asomado a ver qué pasaba. Creo que hubiera sido una escena muy fuerte tratar de despegar al zorro del cuerpo del pequeño, luego llevar al venadito al hospital y quién sabe si viviría. De haber sobrevivido, creo que nos hubiera gustado cuidarlo un tiempo y luego qué? Regresarían sus papás? No sabemos, lo que sí sabemos es que nuevamente tenemos esas lindas visitas que se comen las cortezas de nuestros árboles en el jardín. Y verlos ya es motivo de alegría <3.
Por 6 días nos dimos una escapada de la ciudad y de la realidad. Nos montamos al auto lleno de chamarras, ropa térmica, cascos, gorros, galletas y una guitarra con todo y su estuche que pesa el doble de la guitarra. Los pequeñines aguantaron muy bien el camino de 3 horas escuchando sus cuentos infantiles y audiolibros. Entre el Feuerwehrmann Sam y Findus & Pettson, el tiempo pasó rápido. El contraste de los cielos azules con los prados blancos nos hizo brillar los ojos. Fueron seis días de felicidad, cada día al calor de la leña el frío se sentía menor. Una noche titiritando llegamos hasta -20°C! Eso sí que se sentía fuerte, aunque abrazada de mi buen Feliciano, ya no había de qué preocuparse. Cada día el trabajo de poner la leña al fuego para calentar la casa, el sauna o el jacuzzi eran un buen incentivo para entrar en calor y después relajarnos. Los niños se divirtieron jugando a las escondidas, pintando, ayudando a poner la chimenea, saliendo a andar en los trineos en la nieve, ejercitando sus patadas de crawl en el jacuzzi, etc. Un día fuimos al parque de los alces y fue la cosa más espectacular haber estado tan cerca y tocando la cara de un alce con grandes cuernos. Dicen sus cuidadores que ese alce es mitad caballo, un cuarto perro y el resto alce y tuvo mucha razón, a pesar de que impone su tamaño y su presencia, son unos animales muy tiernos. Todo el día nos quedamos con la bonita sensación de haberlos visto. La cocina aunque pequeña, estaba equipada con todo el equipo necesario, todo funcionando y muy limpio. Pudimos hacer desde desayunos sencillos con cereal y leche hasta cenas deleitantes y suculentas como verduras a las brasas acompañadas de un buen trozo de carne de cerdo al horno y vino. Al final lo que gastamos en 6 días en el bosque sería lo que pagaríamos en dos idas a un restaurante pipirisnice solamente Feli y yo. Así que ya sabemos para la próxima cómo y dónde podemos reemplazar una cena especial 🙂
Las cosas bellas de la vida son abstractas.
Qué sí y qué no llevar
Artículos esenciales para no sufrir
Varios cambios de ropa interior
Uno o dos pantalones para nieve y dos pijamas
Una buena chamarra
Un buen suéter (por ejemplo de lana) y un suéter de fliss
Zapatos de interior
Botas o zapatos para nieve
Guantes gruesos
Uno o dos libros
Un juego de mesa
Gorro con lámpara integrada, si no hay:
Lámpara de bolsillo (para ir al baño en la noche)
Cerillos/encendedor/velas
Artículos dispensables
Traje de baño
Ropa casual
Juguetes
Estuches para actividades manuales
Música (es lindo el sonido del silencio…)
Computadora
Hola la salud física y mental son primordiales, no cuándo se tienen responsabilidades como las que mencionas, espero que estos…
Encantado! Sería un honor escribir, gracias! 😁📚Abrazos! DLY
Gracias Angélica, nos encontramos aveces en una vida llena de Cotideanidad y apresurada, en la que olvidamos descansar hasta que…
Es correcto! Gracias por la recomendación, anotadísimo.
Gracias, y sí, a hacer y deshacer!!! 🙂 Tú dices 😉
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